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Recomendaciones

NO ESTOY ACEPTANDO LIBROS PARA RESEÑAR HASTA NUEVO AVISO

Personajes masculinos y tercer capitulo El destino de la Diosa

19/12/13


Kyle







Logan






Marcos






Johann



Buenos días!!!

Estos cuatro chicos que llenan la entrada de hoy son los escogidos como los personajes de la historia.
Y quería presentarlos que ya iba siendo horita *risas*
Así que ya podéis leer el tercer capitulo de El destino de la Diosa, poniendo cara a los chicos.

Para la próxima os presentaré a las chicas
Nos leemos!!
Andariel Morrigan



Segundo capitulo de El destino de la Diosa

18/12/13





Buenaas!! Ya queda menos para navidad! ho-ho-ho! 

Ya puedes leer el segundo capitulo de El destino de la Diosa desde wattpad
Felices fiestas y buenas vacaciones!
Andariel Morrigan

Primer capitulo El destino de la Diosa





Hey!!! Como están? Espero que bien! 
Os dejo el primer capitulo de El destino de la Diosa! Espero que os guste!
Si no tienen wattpad, pueden leerlo en este y comentar en esta entrada qué os ha parecido!

Gracias por leer!
Nos leemos :)
Andariel Morrigan

Prólogo de El destino de la Diosa

16/12/13

Hola!

Acabo de terminar de escribir el prólogo de El destino de la Diosa. 
Puedes leerlo aquí en mi Wattpad



Espero que os guste ^_^


Para Enero nueva Historia

14/12/13

Hooolaaa!!
Estas navidades tengo pensado terminar Eternamente prohibido y comenzar con una historia nueva que ya estoy pensando, se llama El destino de la Diosa os dejo el resumen de la historia. 



" Wendy Longbourn, es una chica de 20 años, con dones sobrenaturales recién descubiertos, por lo que se pone a investigar sobre ellos. 

Kyle Lightman, es un chico de 28 años, sus dones hace ocho años fueron activados y ya es todo un experto en controlar el fuego y el viento. 

Cuando los destinos se entrecruzan, los dos descubrirán más de ellos mismos de lo que podrían haber pensado en un momento."


Por lo que estas fiestas no estaré. Tengo pensado subirla en mi cuenta nueva de wattpad cuando pueda ir a la biblioteca. 
Así que Felices fiestas a todos y buen año nuevo.
Nos vemos después de reyes.
Andariel Morrigan

Tutorial II Concurso de relatos eróticos

12/12/13

Hooolaaa!!!
Hoy me han publicado en la web http://ayquegusto.com el relato corto que envié el lunes llamado "un viaje sin retorno" 



haz click aquí para ver el relato

Podéis compartirlo desde facebook o twitter desde el mismo relato 





Hay tiempo para compartir hasta el 28 de febrero!! 
El relato ganador se publicará en el blog "Eros" del Periódico El Pais. 
Y ya van 105 veces compartido!! Espero que os guste mi relato.
Besos a todos!
Andariel Morrigan

Sobre Eternamente prohibido y un ángel en navidad

11/12/13

Hola a quien esté leyendo esto! 
Escribí primero un ángel en navidad y los capítulos los fui subiendo en un grupo de facebook. 
Fueron pocos los capítulos de la historia, pero una de las lectoras, dijo que esa historia podía dar para una más larga. En un principio sólo tenía pensado dejarla con ese final, quedar como una historia corta, o relato corto. Pero al final decidí comenzar la historia de los dos ángeles desde un principio, de ahí nació Eternamente prohibido. Tenía escritos hasta el nueve, pero luego al llegar al final de este decidí incluir dentro de "Eternamente" la historia de un ángel en navidad, por lo que los capítulos aumentan hasta el 15. 

La verdad es que no se si seguir subiendo aquí la historia, quiero ponerla a la venta en amazon a un precio... "low cost" Sería auto-publicación, pero si la cosa no funciona tendré que resignarme a seguir poniéndolos aquí. Por eso un ángel de navidad ya no está en el blog, quiero ver como termina este experimento de terminar "el libro" y ponerlo a la venta en amazon. 

Eso sí, seguiré subiendo relatos cortos que pueda llegar a escribir. 
Saludos y gracias por leer! 
Andariel Morrigan

03 Eternamente prohibido

10/12/13




Capitulo 5.


Después de aquel devastador orgasmo que tuvieron los dos juntos se quedaron dormidos, bajo el hechizo protector y secreto que había lanzado Semyazza sobre la cabaña por eso no había querido que ella saliera. Porque mientras se recuperaba había visto crecer el miedo dentro de ella, ya no podía negarse mas el hecho de que ella también le amaba, que le amó en secreto cuando los dos estaban en el cielo, pero se había dejado llevar por la zorra sucubo de Naamah y de la lujuria y había sido castigado por ello, junto con su hermana Azazel, se preguntaba qué había sido de ella, los dos se salvaron de Raguel.

# En el pasado, millones de años atrás, en el cielo #
Estaba en el salón de la casita de Azazel, paseándome arriba y abajo de esta indeciso en si decirle a ella lo que sentía por uno de nuestros hermanos, tenia miedo de su reacción pero Azazel me entendía eramos hermanos pero los dos estábamos bien unidos por nuestro trabajo, somos los Grigori, estábamos atados por eso tenia que entender que Lorael últimamente llenaba mi mente.

Siempre que paseaba con Azazel y nos cruzábamos con Lorael, él sonreía con cierta timidez mirándome, pero luego dejaba de sonreír y apartaba la mirada rápidamente. Cuando siempre pasaba lo mismo intuí que sentía algo por mi y que no quería ser pillado y castigado.

Pocas veces se acercaba a nosotros con curiosidad para observar mas allá de todas las nubes. Al principio se quedaba a mi lado, pero al poco rato iba hacia el lado de Azazel con miedo de ser descubierto. Ninguno de los tres decía nada, era como si a Azazel no le importara, no le molestaba su presencia porque siempre estaba sin decir nada y sabia que eso a ella le gustaba. Su silencio y su presencia siempre eran bien recibidos.

Pronto comencé a sentirme atraído por él y su luz, su tímida mirada y sonrisa y el miedo a ser descubierto por amar a otro ángel y sentir cosas por él que estaban prohibidas.
Así que allí estaba yo, dando vueltas, después de mucho tiempo, amando en secreto a otro hermano, intentando que no se me notara el miedo pero si su nerviosismo, pensaba que eso era mejor.

- Hermano, deja de dar vueltas, me estas mareando - se quejó ella sentada en el sofá - Vas a decirme qué ocurre o te lo tengo que sacar a golpes? - me giré hacia ella que tenia una ceja alzada y los brazos cruzados.

Negué con la cabeza y me senté a su lado suspirando y cerrando los ojos sin decir palabra. Me acurruqué a su lado cerrando los ojos y notando que comenzaba a acariciar mi cabello dorado.

- Sé lo que te hace sufrir pero tienes que ser fuerte, sabes lo que pasará así que no te voy a repetir lo que ya sabes.- ella suspiro y me dejo un beso en la frente. - simplemente espera.


# En el presente, de regreso a la cabaña #

Después de un tiempo cambió y se llevo a la caída a dos cientos ángeles, con ellos su hermana Azazel, ignoro a Lorael para no hacerle mas daño y fueron castigados.
Semyazza se despertó de madrugada, salió del camastro y se asomó por la ventana mirando las estrellas. Sentía una leve presencia al otro lado, no quería que los encontraran así que tenían que moverse pronto hacia otro lugar. Se irían en cuanto estuviera seguro que podían moverse, no necesitaban de comida así que no tendrían mas problemas de lo debido. 







Capitulo 6.


Cuando Lorael se despertó pasadas unas horas, Semyazza le dijo que tenían que irse de la cabaña hacia otro lugar si no querían que los encontraran tan pronto. Ella estuvo de acuerdo salieron cerca del alba cuando notaron que la presencia se había alejado bien.

Semyazza pensaba que tal vez la buscaban a ella, Azazel no podía ser porque conocía bien su presencia, quería ir a buscarla pero no quería dejar ir a Lorael ahora que podían disfrutar juntos, pero a la vez la estaba poniendo en demasiado peligro.

Caminaron dirección Este, alejándose lo mas posible del mar y del cráter que habían formado ya que ella le había dicho que también se había "dejado caer" y que también formó un buen agujero. Iban tomados de la mano sin decir nada, no tenían que hacerlo, estaban pendientes de los ruidos que habían para que no los encontraran con la guardia baja, pero de momento no encontraron nada.

A media tarde se encontraron con un poblado, cambiaron sus ropajes y entraron en él para pasar desapercibidos, aunque eran extranjeros pocos se fijaron en ellos. Buscaron una cabaña vacía de gente y se quedaron en una que parecía vieja y que no la habitaba nadie del poblado.
Intentarían pasar unos días allí y luego volverían a moverse.


# Roma. Muchos años mas tarde  #

- Vamos Marco! Te pesa el culo - dijo entre risas corriendo por la calle soleada, niños se unieron a ella riéndose divertidos.
Marco rió entre dientes negando con la cabeza, había tenido suerte y no lo habían ido a buscar para unirse al ejercito romano. Era un buen profesor de latín con su ayudante con los niños, esa era su Lorabella.

Habían viajado por todo Italia, siendo los mejores profesores, ayudaban a todo tipo de niños, a los que tenían dinero y a los que no. Nadie les prestaba mucha atención a su aspecto, nadie preguntaba porque no envejecían. Pagaban los impuestos por el edificio en donde vivían y en donde también daban sus clases.
Hace años que eran Marco y Lorabella los profesores de latín, matemáticas, pintura todo lo que necesitaran.
Ahora corrían hacia una casa donde se exponían unas pinturas de Boticelli. Los niños los adoraban y no tenían problemas con nadie. Hacia tiempo que nadie los buscaba ya, aunque Lorabella había bajado la guardia, él no lo podía hacer, seguía protegiéndola y amándola cada día mas.

Un deseo especial de navidad

9/12/13



Andariel Morrigan



Todos piden lo mismo el día de navidad; regalos, dinero, amor, salud, prosperidad en el trabajo, un aumento de sueldo, que te toque la lotería, la paz mundial... Que el personaje que te gusta de un libro aparezca en la puerta de tu apartamento... ¿Qué? Ya se que es de locos, una locura, que estoy loca, que podría escoger cualquiera de las demás cosas, que no es normal... Bueno, ¿qué queréis que os diga? Yo no me considero una chica normal y corriente, seré normalita y no destacaré, pero de ilusiones vive la gente... ¿No?

Me llamo Susanna pero todos me llaman Susi... ¿Cursi cierto? Tengo... Da igual los años que tenga, pero soy tan mayor como para ya no tener que escribir cartas a los reyes magos y sentarme sobre las rodillas de un desconocido. Pero como ya he dicho no me considero normal en este mundo caótico. 
No os preocupéis, no me senté encima de las rodillas de un tipo disfrazado de rey mago, no. Pero sí escribí una carta con mi mayor deseo loco. 

Me planté en la librería de mi pueblo, busqué un papel de navidad bonito con su sobre, unas tres velas de distintos colores y un poco de incienso de olor a canela y vainilla. Al llegar a mi pequeño apartamento cogí un bolígrafo y me puse manos a la obra con la carta y mi deseo, pero tenía que concentrarme para hacerlo bien. 

Una vez que terminé la carta, la metí en el sobre y lo guardé en un lugar para quemar la carta el día de navidad. 

Mi día a día como camarera en un restaurante siguió su curso natural, como siempre. Hasta que llegó el día antes de navidad, esa noche tenía que hacer el ritual para quemar la carta. 
Así que cuando llegué del trabajo, me puse cómoda, encendí las velas y el incienso y después de respirar hondo varias veces quemé el sobre con la carta y mi deseo dentro. Dejé que se consumiera dentro de un cuenco de metal. Cuando sólo quedaban las cenizas suspiré con los ojos cerrados y esperé unos minutos antes de apagar las velas. 
Luego fui a dormir. 


Al día siguiente cuando desperté todo seguía igual, en las noticias ponían imágenes de niños con sus nuevos juguetes. Yo, me encontraba en el sofá envuelta en una manta comiendo cereales y viendo a estos niños felices con sus smartphones y sus súper videojuegos. Pensé que tal vez, Santa necesitara más tiempo para conceder mi loco deseo.  
Después de ese día festivo para mí regresé al trabajo, todo seguía como normalmente, hasta fin de año. 
Como mi turno terminaba por la tarde, me daba tiempo para cambiar mi ropa a una más festiva, para ir con mis amigas a celebrar las campanadas en algún bar que estuviera abierto y no lleno de gente... Y ¿qué mejor que un bareto donde ponen música estridente de metal?

Así que allí estábamos las cuatro, engalanadas con vestidos de rojo, con collares navideños de color plata y rojo en una mesa redonda mirando expectantes la pantalla del televisor esperando a tomarnos las famosas uvas de la suerte.

Hasta ahí todo normal, como ya he dicho. Tomamos las uvas y luego brindamos con champan por un feliz y prospero año nuevo para las cuatro. 
El barman puso música y todas fuimos a bailar en la pequeña pista de baile que había en el local, varios chicos se nos unieron felicitándonos a gritos un buen año.

Nos movíamos sintiendo la música cuando de pronto unas manos congeladas se agarraron a mi cintura y un pecho duro se rozó contra mi espalda. Ahora la música era decadente y sensual, como incitándote a que bailes bien pegado simulando públicamente una penetración. Bueno, la verdad es que no me importaba nada, ni siquiera con quien estaba bailando, tenía los ojos cerrados y una sonrisa, mis dedos acariciaron la piel de los brazos del chico que me tenía bien abrazada por las caderas. 

Y cuando terminó esa canción, siguió otra de similar estilo, por lo que no pude moverme mucho del abrazo del chico, y si me pongo a pensar ahora, era realmente excitante, porque notaba perfectamente la erección que se frotaba en mi trasero y el cálido aliento cerca de mi oreja. Sus labios rozaron mi cuello y luego sus manos me giraron para que pudiera verle por fin. 
Cual fue mi sorpresa al ver que mi deseo se había cumplido esa noche. 
Hubiera dado un grito al verle pero no pude porque al abrir la boca, la suya rápidamente se cerró en la mía dándome un beso tan brutal que si no estuviera cogida por sus brazos habría terminado de rodillas en el suelo. 

Su lengua se movía por toda mi cavidad bucal luchando con mi lengua, sus brazos me atrajeron más contra su cuerpo y mis manos se enredaron en los mechones de su cabello largo y negro quedando de puntillas. No podía creérmelo aún. Cuando nuestras bocas se separaron por fin, logré conseguir un poco de aire para mis pulmones, le miraba fijamente a esos ojos marrones hipnotizadores suyos. 

Vlad Tepes estaba abrazándome contra su cuerpo y tenía una impresionante erección clavándose contra mi vientre! Y yo con la boca abierta. La cerré para que no se cayeran babas y perdiera la poca dignidad que me quedaba. 
Parpadeé varias veces y mis manos recorrieron sus hombros y parte de su pecho, vi que estaba enfundado en un elegante traje negro con camisa blanca  y una corbata negra fina. Vi como ladeaba la cabeza y me miraba con curiosidad, así que hice lo mismo. Me alejé un poco de su cuerpo pero pronto sus brazos volvieron a apretarme contra su cuerpo de nuevo por lo que me estrellé contra su erección a la vez que dejaba escapar yo un suspiro él pareció gruñir en desapruebo por alejarme de él. 

Nos miramos de nuevo y él con un suspiro de resignación se apartó y tomó mi mano, al comenzar a caminar con él me di cuenta de que íbamos a salir del bar, pero no me importaba a donde fuéramos, mi deseo se había cumplido y él era real. 



Ninguno de los dos decía nada, llegamos a la puerta de mi apartamento con sus poderes, la abrí y entramos en la estancia besándonos con desesperación. Nuestras manos se movían por el cuerpo del otro, desnudándonos, dejando caer las ropas por el pasillo hasta llegar a mi habitación. 

Allí mi deseo voló por los aires gracias a sus manos que no dejaban de amasar mis pechos, los mordisqueó y los chupó, luego me dejó caer en la cama y se acomodó entre mis piernas y sobre mi cuerpo. 
Mordisqueó mi cuello varias veces y bajó hasta mis pechos, donde siguió chupando hasta que comenzó a penetrarme. Mi cuerpo se arqueó haciendo que dejara escapar un gemido y mis dedos se enredaran en su cabello. 
Estaba bien enterrando en mi interior cuando comenzó a moverse dentro y fuera de mi. Ni que decir tiene que me sentía llena por él, completa.
Sus dedos se enterraban en mi carne y se empujaba cada vez más y más rápido y duro. Nuestras respiraciones se mezclaban y mis ojos cerraban del placer. 
“Mírame”, escuché su orden en mi cabeza por lo que tuve que abrir los ojos obediente, nos miramos. Mis uñas se clavaron en los músculos de sus brazos y mi espalda se arqueaba pegándome a su pecho. Así llegamos a un orgasmo brutal haciendo que gimiera a gritos notando como me llenaba con su semilla, pero él fue más allá y mordió mi cuello, notando como mi sangre salía de mi cuerpo haciendo que el orgasmo durara más y me elevara hasta el cielo.
Pero la cosa no se quedó ahí, ni mucho menos. Siguió tomando mi sangre hasta que casi termino desmayada, con los ojos entrecerrados, vi como se mordía su muñeca y me la acercaba para que bebiera su sangre. Y lo hice. 
Dos horas más tarde seguimos teniendo sexo, de mil formas diferentes, incluso en el baño. 

Por la mañana nos quedamos los dos dormidos con los cuerpos entrelazados y exhaustos. Por la tarde cuando se fue el sol, dijo que no hacía falta que hubiera pedido aquel deseo que lo había traído hasta mi, pues él hacía días que soñaba conmigo, y que tenía pensado en ir a buscarme. 
Me pidió que fuera con él a su castillo en Transilvania, que ahora era suya, sonreí y sin que me lo pidiera dos veces hice las maletas, y me fui con él. 
Nadie sabe nada de mi, ni mis tres amigas, ni en mi trabajo, ni mi familia... He desaparecido para el mundo, pero mi mundo y mi vida ahora está con ese vampiro que me trae loca llamado Vlad y del que estoy eternamente enamorada. 

02 Eternamente Prohibido









Capitulo 3.

- ¿Qué es lo que quieres? -preguntó intentando no acurrucarse contra su cuerpo - Pensaba que querías un poco de soledad...

+ No quiero estar solo+ dijo cortando lo que ella estaba diciendo + No ahora... ¿Cuanto tiempo ha pasado desde que me castigaron? +

Hubo un gran silencio cuando Semyazza pregunto cuanto tiempo pasó como constelación, ella lo sabia y podía entender porque lo preguntaba.

+Por favor Lorael... Dime cuanto+ ella suspiró, cerró la puerta y luego sus ojos por unos segundos, luego se dio la vuelta hacia él y acarició sus mejillas. Semyazza se fijo en que su mirada se reflejaba la tristeza acumulada por muchos años.
- Ha pasado ya setenta generaciones Sem... Setenta y siete mil años - sonrió amargamente y cerró los ojos intentando contener las lágrimas como siempre había hecho durante tanto tiempo.

Semyazza se dio cuenta, en ese momento de algo, el único ángel que había sufrido por su perdida y el único que le había extrañado fue el que se encontraba entre sus brazos.

+Tanto tiempo sufriendo por mi cuando me lo he estado mereciendo... + dijo en voz alta sorprendiéndoles a los dos + No quise darme cuenta de que sentías algo por mi + se inclinó un poco sobre ella y rozó sus labios en una leve caricia. + Lo siento tanto por ti Lorael... + dejó por fin un suave beso en los labios de ella cerrando los ojos y apretando su cuerpo contra el propio.

Lorael aun no se podía creer que él recordara su nombre, en ese tiempo que habían pasado juntos desde que había ido a buscarle no le había dicho su nombre, porque suponía que todos los ángeles se conocen y son como hermanos. Pero se sorprendió mucho mas cuando dijo que lo sentía por ella y la besó después de tantos años deseándolo y teniendo miedo de ser castigada por un amor que para ella era puro y sincero.
Siempre se había sentido vacía, como si le faltara algo; el amor de él y tal vez la lujuria, la pasión y el placer que vio con esas mujeres, había tenido que reprimir la envidia que sentía crecer en su interior.

Ahora podía dejarse llevar por esa lujuria, pero tenia miedo de ser atrapados tan temprano tenían que esconderse bien lejos, pero aun no sabia a donde podían ir si sus hermanos mayores, los arcángeles, lo podían ver todo. Deseaba que estuvieran mas pendientes de otras cosas mas importantes, que prestarle atención a un ángel de tan bajo rango como era él, pero estaba con alguien que si les importaba y mas cuando se dieran cuenta de que había desaparecido de su lugar. Tal vez fuera mejor disfrutar ahora que podía que moverse de donde estaban y desaprovechar el momento que tenían en aquel momento.

Se apartó rompiendo el beso y le miró con una tímida sonrisa. Volvió a acariciar las mejillas de él, bajo por su cuello y enredó sus dedos entre los mechones de cabello dorado.

- Vamos a la cama... - dijo intentando que no notara el miedo que cada vez mas se apoderaba de su cuerpo.
Quería hacerlo con quien amaba aunque estaba segura que él no correspondía a sus sentimientos.





Capitulo 4.

No tengas miedo + al ver que ella dio un respingo sonrió levemente + puedo verlo en tus ojos, no creo que aquí nos encuentren, estamos lejos de donde caí, además no dejamos rastro para que nos encuentren fácilmente + sonrió acariciando ahora las mejillas de ella.

Estaba teniendo sentimientos por ella pero sabia que estaban comenzando a conocerse un poco mas porque se conocían poco. La tomó de la mano y la llevó hasta el camastro, quitó la túnica de seda de ella con cuidado y luego se quitó la suya propia, estaba rasgada pero a ninguno de los dos le importaba.

Semyazza miró el cuerpo femenino que tenia delante de él, era hermoso, deseable y estaba seguro que también era cálido y suave. Llevó las manos al cuerpo de ella y acarició sus costados, subió hasta sus pechos. Notaba su peso y la suavidad de estos, se inclinó sobre ella y lamió con cuidado uno de los pezones, lo metió en su boca y seccionó varias veces antes de soltarlo e ir al otro haciendo lo mismo. Escuchaba los jadeos de ella por lo que se animó un poco mas a seguir con lo que estaba haciendo.

Lorael se dejó caer en el camastro quedando sentada y abrió las piernas para él que se dejó caer de rodillas entre sus piernas, notando el suelo de madera. Adoró su cuerpo como el bello ángel que era, fijo su mirada en la poca mata de bello que tenia sobre su monte y vio que ella abría un poco mas las piernas y se acostaba para estar mas cómoda. Lamió sus propios labios y cuando se acerco hasta ella comenzando a besar sus muslos hasta llegar a su ingle.

Su centro estaba dulce, suave y húmedo cuando pasó varias veces su lengua. Los gemidos de ella eran bajos y suaves, como si los reprimiera por miedo a que alguien los encontraran por sus ruidos.
Su propio pene erecto pulsaba dolorido por entrar en ella, y notar su calidez, pero tenia que prepararla para él y que no le doliera.

Ella pronto llegó al clímax gracias a las succiones, lamidas y mordiscos que dejaba en su botón de placer. El cuerpo de Lorael temblaba con las réplicas del placer acumulado, la puso mejor en la cama para luego acomodarse sobre su cuerpo. Semyazza besó los labios de ella y luego de nuevo sus pechos. La miró por unos segundos, apoyando sus manos a cada lado de la cabeza de ella.

No estaba seguro de seguir, por lo que la miró a los ojos esperando ver algo que le hiciera detener aquello.
Vio como le dedicaba una sonrisa y lo cogió de los hombros acomodándose de bajo de su cuerpo, pasó las piernas por la cintura de él sintiendo su pene enhiesto rozar contra la humedad de ella. Ahora, Semyazza estaba seguro de que tenia que seguir. Por lo que la fue penetrando poco a poco, sintiendo como ella comenzaba a estirarse a su paso. Calidez lo recibió haciendo que cerrara los ojos deteniéndose por unos instantes para que ella se relajara para él un poco mas.

Bajó sobre el cuerpo de ella besando sus labios de nuevo, rozando pecho contra pecho y fue penetrándola suavemente hasta notar esa barrera impidiendo que siguiera, pero ella arañó su espalda.

- Sigue, lo necesito - susurró contra su hombro - te necesito - abrazó su cuerpo y se movió para que siguiera.

Y siguió entrando y saliendo de ella de manera cada vez mas rítmica, hundiéndose en ella hasta el fondo, mientras los dos se sentían completos en secreto. Sus gemidos suaves se confundían con los sonidos de la naturaleza que los rodeaban, estaban perdidos si les encontraban, pero al menos estaba valiendo la pena hacer aquello, asumirían los dos juntos el castigo que les pusieran sin rebelarse. Porque se amaban. 

01 Eternamente Prohibido

7/12/13

Esta historia es el principio de la relación de Lorabella y Semyazza, el nombre original de Lorabella es Lorael, y su avatar está caracterizado por Miles McMillan, Semyazza por Travis Fimmel y Lorabella por Famke Janssen. Espero que les guste, estos son el prólogo y los dos primeros capítulos. 
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Eternamente Prohibido 




Andariel Morrigan 




Prólogo


« En el principio de los tiempos, Adán y Eva fueron expulsados del Paraíso.
Tuvieron que aprender a sobrevivir por sí mismos.
Vivieron por muchos años, engendraron muchos vástagos. Pero lo que no dice la Biblia es que antes de Eva, Adán tuvo dos esposas.
Lilit, la mas conocida, fue ella misma quien se fue del Edén por su propio pie y Naamah quien mucho tiempo después sedujo a Semyazza líder de los Grigori o Los Vigilantes.
Es aquí donde comienza muestra historia»


Ver la caída de los Grigori no era una alegría para Sariel. No podía creer que esos ángeles pudieran traicionar a dios para fornicar con mujeres, las hijas de Adán y Eva.
Lorael estaba a su lado, pendiente del Diluvio que había causado la muerte de los hijos de los caídos y la desaparición de estos mismos.
Los siete lideres quedaron suspendidos entre el cielo y la tierra, en forma de constelaciones, iban a quedarse allí por milenios, castigados por pecar.

Lorael había seguido desde muy de cerca a los Grigori, suplicado a Semyazza y a Azazel a que no sucumbieran ante las mujeres; pero todo fue en vano, no pudo hacer nada más que esperar a que el tiempo en la tierra pasara, guardando su amor en secreto, esperando el momento a poder ir él mismo a la tierra a reunirse con Semyazza, escondidos de los ojos angelicales, reduciendo su poder espiritual al de un humano y disfrutando al lado de su amor.

Pero para que todo saliera bien, tenia que ser paciente y observador, tenia tiempo de sobra para que su plan funcionara.







Capitulo 1.

Lorael se encontraba dando un paseo en lo que quedaba del Jardín del Edén, observando desde allí la tierra, la cual había evolucionado desde que pasó el diluvio.

Millones de años pasaron ya.

Era de noche cuando miro hacia el cielo estrellado y vio lo que esperaba desde hacía mucho tiempo; la constelación de Orión cayendo a la tierra. Sonrió ante lo que significaba aquello, Semyazza estaba de regreso y él iba a ir a buscarle.

Se acercó al borde del jardín y miró hacia abajo, buscando el lugar exacto al que dirigirse. Miró por última vez al cielo y se dejó caer esperando aterrizar lo más cerca posible de Semyazza.

Ocultó y protegió su cuerpo con las enormes alas plateadas, deseaba que aquello saliera bien, que los dejaran disfrutar al menos por un tiempo.
Dejarse caer fue fácil, lo difícil era el aterrizaje, no sufría por los daños de las alas, pues podían regenerarse. Temía caer lejos o despertar tarde y que él ya no estuviera allí, incluso tenia miedo de que no le reconociera o simplemente le rechazara.

El impacto fue tan fuerte que hizo un cráter en la tierra, sus alas quedaron abiertas y magulladas. Tardó unos minutos en despertarse por el impacto, quedó sentado en la tierra y tuvo que guardar sus alas con algo de dificultad.
Cuando terminó de recuperarse se puso en pie y comenzó a correr hacia la dirección que recordaba cuando vio el medio aterrizaje del Grigori.


«Vamos, despierta, se acerca un ángel. Saben que has caído y vienen a buscarte. Despierta maldito, despierta» Su cabeza trabajaba sin parar pero su cuerpo no reaccionaba a las ordenes mentales, eso le estaba frustrando sobremanera. Le dolía el cuerpo demasiado, estaba convencido de que aquel ángel llegaría antes de que pudiera mover siquiera un dedo del pie.

Por alguna razón le resultaba familiar su esencia que parecía que iba disminuyendo mientras se acercaba a donde se encontraba él. Lo que no sabia era que sólo les separaban unos metros.

- Oh, no... - susurró Lorael al ver tal agujero que había formado la caída del cuerpo del ángel.
Fue acercándose al centro para ver mejor como se encontraba y las posibles heridas que tendría que curar, no podía usar magia así que tendría que buscar un lugar donde poder curarle.

No te preocupes... Yo cuidare de ti - sonrió levemente al ver que al menos tenia los ojos abiertos.
Se agachó cerca de él y apartó los mechones de cabello de su rostro, por suerte para Lorael, Semyazza había caído boca arriba. Se movió a su lado de rodillas examinando minuciosamente su cuerpo en busca de heridas graves, pero suspiró aliviado de sólo encontrar rasguños.

- Encontraremos un lugar para esconderte, arriba no saben que has caído. Al menos de momento. - sonrió volviendo a mirar su rostro y se puso a buscar algún golpe en la cabeza, aunque tendría que haberlo mirado desde un principio.




Capitulo 2.

Lorael se sentó al lado del camastro donde había dejado a Semyazza. Por suerte para los dos habían encontrado una cabaña entre todo el bosque. Había estado observando los avances del cuerpo de él, sus heridas estaban sanando bien y podía hablar, ahora sólo quedaba cambiar su cuerpo al de una mujer humana.

Semyazza aun no podía creer que después de que rechazara hacer a lo que dijo Lorael sobre no ir con las mujeres humanas, el ángel acudiera a su ayuda y estuviera cuidando de sus heridas. Recordaba poco haber coincidido mucho cuando los dos estaban en el cielo, lo que recordaba eran sus ojos negros esa mirada que a veces le daba cuando se encontraban de casualidad.

Ahora la seguía viendo; preocupación, tristeza, miedo y amor. Dejó de mirarle para mirar ahora hacia el techo de madera y poco después cerró los ojos.
Estaba confundido, no entendía porque se ponía en peligro por él, se extrañaba que aún después de toda la noche, nadie había ido a buscarles.

Notó un destello de luz fuerte pese a tener los ojos cerrados y cuando los abrió vio que Lorael había cambiado de apariencia al de una mujer por lo que frunció el ceño con mas confusión que antes.

+ ¿Porque has cambiado de apariencia? + preguntó quedando ligeramente sentado mirando fijamente el cuerpo de mujer que había escogido, no sabia cual de los dos le gustaba mas, pero si tuvo claro que lo hizo para que no le reconocieran y pensaran que era una simple humana porque su esencia había disminuido hasta quedar en una humana. + No hace falta que te preocupes por mi tanto, te hice daño en el pasado y no me merezco que seas tan compasivo conmigo. + vio como alzaba las cejas en su dirección y negaba con la cabeza.

- ¿Crees que me gustó que no me hicieras ni caso? La verdad es que merecías lo que te pasó. - cruzó los brazos y volvió a sentarse a su lado - Me parece curioso que te dejaras caer aquí abajo de esa manera. -dejó escapar media risa, su voz era suave como la de una mujer y seguían hablando el idioma de los ángeles aunque podrían usar el de los humanos pero no lo necesitaban.

+ Y puedo saber ¿porque estás interesado en mi? Te estas poniendo en peligro por intentar protegerme. + Semyazza vio que encogía los hombros con un gesto despreocupado, cosa que lo confundió mas.
- Compasión angelical... Estupidez... Atracción - sonrió levemente y miro hacia la ventana donde comenzaba a hacerse de mañana. - Tendrías que observar mas tu alrededor. Te sorprenderás. - se levantó y miro por la ventana -Iré a explorar por el bosque a ver que es lo que hay a nuestro alrededor.

Caminó hacia la puerta, la abrió un poco y miro hacia afuera dispuesto a salir como había dicho.

+ Espera, quédate y sigue hablando, podrías distraerme mas. + terminó por quedar sentado y luego se levantó acercándose a ella. + Por favor + susurró abrazando su cuerpo por la cintura. 

Nata y Chocolate

6/11/13

Relato corto homoerótico vampírico


Johann es Cat Casino
                             Michael es Michael Vampire









Los personajes son de Trinity Blood


Había hecho la compra por la tarde, después de que se fuera el sol. Sólo necesitaba mucha nata y mucho chocolate para lo que quería hacer, también compre dos botellas de V para la cena. Ahora sólo faltaba que llegara mi pequeño Johann para lo que tenía pensado.
Él decía que iba a venir para la cena y así lo esperaba.

Y así, a las nueve sonó el timbre. Sonreí mostrando mis colmillos y fui a abrir la puerta; allí estaba él con su ropa negra y su piercing en el centro del labio inferior, ellos escondían una condenada lengua con otro piercing que hacía que me retorciera en la cama.

    - Espero no haber llegado tarde. - sonrió haciendo que soltara un buen gruñido mientras le cogía por la cintura y lo estrechaba entre mis brazos para besarle.
Sus brazos rodearon mi cuello y comenzó a empujarme hacia adentro para poder cerrar la puerta.
  • Estás ya duro Mich – susurra después de separarse de mis labios y sonrió. - creo que puedo hacerme una idea de tu plan de esta noche. -lame mis labios mientras sigo gruñendo.
  • Tú me pones duro Johann, tú y tu sabrosa boca. - contesto apretando sus nalgas enguantadas con cuero mientras él reía.
  • Entonces...¿Has comprado V? - se separó de mi cuerpo pero me cogió de la mano para ir hacia la cocina.
Allí nos esperaban las dos botellas de sangre V para calentar al microondas. Mientras se calentaba volví a concentrarme en su cuerpo, metí las manos dentro de su camiseta negra y acaricie su vientre subiendo por su torso.
Besaba y mordía su cuello, cogí el borde de la camiseta y tiré hacia arriba para quitarla, la dejé caer al suelo, luego él quitó la mía.
Cuando las botellas estuvieron listas, cogí los dos vasos que usábamos y serví la sangre. Bebimos unos tragos y fuimos hacia la habitación, entre besos sangrientos.

La habitación estaba decorada con velas aromáticas encendidas, en la mesilla nos esperaban los botes de chocolate y nata.

Dejé las dos botellas en la cómoda y regresé a besar sus labios. Llevé las manos a su pantalón y lo abrí notando como él hacía lo mismo con los míos.
Se separó de mis labios bajando por mi cuello hacia mis pezones; los mordisqueó y chupó hasta dejarlos duros, bajó un poco más por mi cuerpo hasta llegar al pantalón y lo bajó dejando libre mi pene erecto. Lamió la punta terminando de bajar el pantalón, di unos pasos y vi como apartaba más la tela arrugada y se acomodaba para trabajar en mi dureza.
Jadeé con la cabeza hacia atrás y los ojos cerrados, su piercing rozando mi eje volviéndome loco del deseo por él.

  • Basta, tengo unas cosas para ti, mi amor – sonreí acariciando sus mejillas viendo sus labios hinchados. Lo ayudé a levantarse y terminé por desnudarle. - A la cama, precioso. - dejé un beso en los labios y le di un azote en su trasero cuando fue hacia la enorme cama.
Lo seguí y me subí a ella. Estiré sus brazos hacia arriba y a los lados atando sus muñecas en las esposas que habían en el cabezal. Lamí sus labios estirando un brazo hacia la mesilla para coger el chocolate.
Unté dos dedos en el líquido marrón para luego pasarlos por sus labios, su lengua salió a atrapar el chocolate y antes de que terminara lo besé de nuevo. Me senté a horcajadas en su vientre notando su miembro entre mis nalgas y sonreí dejando caer un poco de chocolate en sus pezones, segundos después los chupé dejándolos bien duros.

Me acomodé entre sus piernas que quedaron bien abiertas, con un poco de telequinesis alcé el bote de spray de la nata y al cogerlo con la mano libre esparcí los dos alimentos encima de su miembro semi-erecto, los moví de regreso a la mesilla y me dediqué a lamer su miembro.

Poco a poco fue endureciéndose, sus gemidos y jadeos sonaban por toda la habitación. Fui hacia su ano lamiendo su entrada mientras lo masturbaba un poco.
-Mich... Te necesito- suplicó entre jadeos.
Me aparté de él para acomodar mejor su cuerpo en la cama, luego con un poco de lubricante mojé mi miembro y fui entrando en su interior. Mordisqueé su cuello y labios, solté sus muñecas y él aprovechó para abrazarme tanto con sus brazos como con sus piernas haciendo que entrara más en él.

Comencé a moverme dentro suyo, estaba tan estrecho pese a que lo había dilatado mil veces para mi miembro que igualmente me volvía loco, estaba también caliente.
Su dureza quedaba entre nuestros cuerpos por lo que hacía fricción masturbandole, nuestros gemidos se entremezclaban con nuestros gemidos. Hacía días que no nos acostábamos porque me había tenido que ir a hacer unos trabajos en Europa, iba a aprovechar el momento.
Aumenté la velocidad más rápido y duro. Hasta que los dos llegamos a la vez al clímax. Definitivamente iba a ser una noche muy larga.

Para Armand

3/7/13

Quiero dedicar estos dos textos a Sian porque ella es una chica especial para mi y la quiero mucho 


Un susurro en el viento, una caricia en tu espalda.
Llena de amor este profundo vacio de mi alma.
Eres como un hermoso querubin con alas negras que contrastan con tu pelirrojo cabello.

Una ardiente sonrisa y una mirada que hechiza incluso al mas fuerte hombre.

Mirame y seduce esta alma solitaria. Dame un beso como un saludo o como un hasta pronto. Un beso espontaneo con un susurro de sus labios.

Susurra un "te amo Maestro" en la mañana antes del amanecer y asi dormir juntos en nuestro ataud, otro dia que paso a tu lado y mi amor hacia ti crece un poco mas.

Con amor para Armand


Marius

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Enredo mis dedos en tu cabello largo del color de la noche, mientras muevo mi cuerpo bajo el tuyo y dejo escapar gemidos en una noche de eterno amor.

Esos besos que me das, hacen que electricidad recorra mi cuerpo estremeciéndome, deseando un poco mas de ti y que la noche no termine.



Muerdes mi cuello, pero dejas marca en mi corazón, que arde por nuestra lujuria.

Ámame sólo una noche

8/4/13






Todo estaba silencioso, por más que intentara concentrarme en las cuerdas de la guitarra, me distraía en mis propios pensamientos.
No podía seguir con aquello fingiendo que esos sentimientos no estaban instalados en mi pecho y se movían como agujas en este.
Mirarte era lo único que podía apaciguar el dolor, y aun así no tenía suficiente con eso. Frenar mis instintos se estaba convirtiendo en algo tedioso para mi.

Con sólo desear acariciar tus cabellos así como tus labios, o incluso besarlos ya tendría suficiente, pero a la vez sabía que hacer aquello, luego ni siquiera podría parar. 
Todo era una locura. Estaba enloqueciendo por ti poco a poco y solamente podía ignorar todo lo que pasaba en mi interior noche tras noche. 

"Un poco más, sólo un poco" Susurraba cada noche dando vueltas en la cama, enredado entre las sábanas y el sudor de mi frente. Era una tortura, pero siempre iba a verte, todo por esa leve sonrisa que se dibujaba en tus labios nada más ver que volvía a estar allí.

Deseaba verte cada noche y eso era lo único que de momento me dabas, un día por fin haría lo que tanto deseaba. 

Meses pasaron, con pesadillas en una fría cama y leves sonrisas por tu parte cuando iba a verte. Conseguí disminuir las veces que iba a verte, que iba a tocar la guitarra mientras tu leías. 
Con todo ese rechazo aún iba a tu lado como si necesitara respirar. 

Te encontrabas sentado en tu sillón favorito, delante de mi, con tu libro habitual entre tus manos. 
Yo estaba en el suelo encima del cojín que siempre me habías dejado, con mi guitarra en las manos, pasando mis dedos por las cuerdas, concentrado en los acordes que debía hacer.
Sentí tu pesada mirada en mi, en lo que hacía.
Por fin te dabas cuenta de que estaba allí, esperando a que reaccionaras!

Te había costado tanto que lo hicieras... Al moverme para verte, te miré fijamente mientras uno buscaba el pensamiento del otro. Pero sólo conseguí dibujar una sonrisa para ti, a la vez que se instalaba un leve sonrojo en mis pómulos. No supe reaccionar de otra manera, por el miedo que comenzaba a oprimir mi pecho. 

Dejaste el libro en la mesilla que tenías al lado y de un salto te levantaste... Como pudiste huir de mi?
El corazón comenzó a quebrase, pero me di cuenta de que habías ido al lado contrario de la entrada de la casa, habías subido las escaleras por lo que dejé como pude la guitarra en el cojín y subí aprisa las escaleras.
Para buscarte.

Abrí la puerta del baño a la vez que soltabas un grito ahogado por la sorpresa. No, aquello no podía estar pasando de verdad, tal vez era un sueño, un dulce sueño en el que por fin dejabas que te abrazara, poder acariciar tu cabello largo y sedoso, acariciar tus suaves mejillas blancas y dejar un dulce y apasionado beso en tus hermosos labios.
Tu cuerpo tembló entre mis brazos, se sentía sumamente delicioso el que correspondieras al beso que había comenzado. Notando tus brazos pasar por mis hombros y tus dedos enredándose en mi cabello negro.

Alcé tu cuerpo del suelo y me moví hasta tenerte pegado en los azulejos del baño, intensificando cada vez más los besos, uniendo nuestras lenguas y tus piernas enredadas en mi cintura...

Un beso, sólo un beso más por esta noche. Una caricia de despedida. 
El sueño se terminaba y cuando abrí los ojos en la cama no había nadie mas que yo, con las sábanas revueltas como cada noche.
Una realidad difícil de soportar, con lágrimas en los ojos había decidido no ir a verte más, porque estar a tu lado se había vuelto demasiado doloroso aguantar. 


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