Buscar este blog

Recomendaciones

NO ESTOY ACEPTANDO LIBROS PARA RESEÑAR HASTA NUEVO AVISO

Relato | Lucifer | Andariel Morrigan

7/3/16

Llevo observando al ser humano mucho tiempo, tanto, que ya no me importa nada lo que le ocurra.
Yo sólo planté una semilla, ellos se encargaron de hacerla crecer.
Demasiado. Hasta el punto de haber llegado a auto destruirse.
Ya no hay forma de salvarlos. El planeta está cambiando, los humanos van a morir, no quedará nadie, y cuando no quede ni un humano en la tierra, ésta tardará millones de años en recuperarse. El fuego lo consumirá todo. Y nosotros lo veremos todo desde este lugar tan privilegiado que es el infierno.
Todos los angeles perdieron la fe en los humanos. Ya no queda nadie en el cielo, las almas de las personas van a venir aquí.

Cuando no estoy observando a los humanos, lo hago con Rafael y sus sesiones sexuales con el muchacho Leviathan y con Samael. Lo hago sin que ellos se den cuenta, y cuando me interesa saber qué sienten voy a preguntarles.
Leviathan desde que lo conozco no ha dicho ni una sola palabra, es un misterio para mí.
Todos quieren que tenga sexo, pero me alejo todo lo que puedo, desde que Lilith y Naamah intentaron seducirme.

Hace poco caí en el sexo, con Samael. Fue... Wow... Creo que ahora entiendo porqué Rafael insistía en que follara y que él estuviera casi siempre con la polla metida en el culo de Leviathan.
Sublime.
Le pedí a Samael que no dijera nada de lo que habíamos hecho en su ducha. No me interesaba que todos lo supieran. Quería que todos pensaran que seguía sin importarme el sexo. Confiaba en su silencio.





Y lo que hace muchos años se predijo, ocurrió. Los volcanes se activaron, poco después de que la tierra temblara con miles de terremotos. Había fuego miraras donde mirases. El agua de los océanos se evaporó, el fuego destruyó todo a su paso, vegetación, animales y humanos.
Y nosotros lo vimos desde nuestro lugar privilegiado en la cuarta dimensión, en nuestra mansión, en el Infierno. Todos reunidos viendo la Tierra vengarse de los humanos.

Estando en la terraza viendo el fuego consumirlo todo a su ritmo, mis ojos se fueron momentáneamente hacia el edificio que albergaba cientos de miles de libros. Nuestra biblioteca.
Durante cientos de años ahí fuimos almacenando los libros que nos resultaban interesantes. El último que íbamos a guardar era el libro que contaba la historia de los seres humanos, teníamos que escribir su capitulo final.

El final de la raza humana.

Suspiré levemente y dejé a todos en la gran terraza del salón.
Me encaminé hacia mi santuario. Mi habitación, la cual todos tenían prohibido entrar.
Pero cual fue mi sorpresa al entrar, había alguien allí, que no debía estar en la mansión.
Cerré la puerta tras de mi y me la quedé mirando. Parecía desorientada, no entendía qué hacía aquí, y la verdad es que yo tampoco.

– ¿Qué hago aquí? – preguntó mirándome confundida.
–Eso mismo quisiera saber yo– respondí apoyándome en la puerta con los brazos cruzados. Apartó sus ojos de mí para mirar de nuevo a su alrededor con el ceño fruncido. –¿Qué es lo último que recuerdas?– pregunté observando en cada momento sus movimientos, vi que tuvo un pequeño sobresalto y dirigió su mirada de nuevo a mi.
–El calor, los gritos... Las explosiones, los edificios en llamas– se estremeció y se abrazó a sí misma. – El dolor, el fuego a mi alrededor – se quedó en silencio apartando de nuevo su mirada de mi. – Luego la oscuridad, la paz. Cuando abrí los ojos ya estaba aquí.

No dije nada. Me aparté de la puerta y caminé hacia la silla de mi escritorio para sentarme.

– ¿No escuchaste nada, ni una voz, viste una luz? – quería saber si el Creador le había dicho algo. Su cabeza se movió de forma negativa, por lo que parecía, su presencia en el Infierno, en mi mansión y en mi habitación, era todo un misterio para ambos. – Bueno, en la Tierra no estás.

Volvió a mirarme y su ceño se profundizó un poco más.
– ¿Dónde estoy? – al fin preguntó después de varios minutos en silencio y mirándome fijamente.
– En el Infierno – dije sin darle importancia, sin ninguna emoción en mi voz. Sin medias tintas, ni rodeos. Sus ojos se abrieron más de la cuenta y comenzó a negar con la cabeza repetidamente.
– No puedo estar muerta – dijo sin dejar de mover la cabeza. Encogí mis hombros y dirigí mi mirada hacia la terraza.
Se levantó de un salto y corrió hacia allí, la seguí con la mirada.
En el horizonte aún podía verse cómo el fuego invadía sin cesar la tierra.
La muchacha gritó y se dejó caer de rodillas al suelo. Podía escuchar sus sollozos.

Poco después me acerqué a la terraza, quedando a su lado y mirando cómo había quedado la tierra. Una bola negra y gris, con lineas rojas por doquier, sin ningún patrón. Había terminado. Ya no quedaba nada de la Tierra.

– Bienvenida al Infierno, querida.






«Año 2046 de la Era Cristiana. El fin de la humanidad. El inicio de una nueva época»





Imagen de Lucifer hecha por naru ishida



Relatos anteriores

La Fiesta Primer relato
Rafael Segundo relato
Samael tercer relato 
infernus - (c) - Andariel Morrigan

8 comentarios:

  1. Este me gustó!!! El Apocalipsis me puede jajajaja ¿Habrá mas? XD

    ResponderEliminar
  2. No puedes dejarlo aquí! Me gustó muchísimoooooo!
    Para cuando tendrás más?

    ResponderEliminar
  3. La puta tía, que apocalíptico!!!! jajajajajajaja 2046??? alargalo un poco jodia....

    ResponderEliminar
  4. Está genial,el fuego, la destrucción, la idea del fin... Sigue así...
    ECN

    ResponderEliminar

Este blog se alimenta de comentarios.
No se permite spam o faltas de respeto hacia los escritores y hacia la admin del blog

Tu comentario será publicado después de ser aceptado cualquier duda, sugerencia envia correo a lasresenasdeandariel@gmail.com

Las reseñas de Andariel | By Dreaming Graphics Con la tecnología de Blogger