Mansión
Lightman, Nueva Orleans, 12 de Diciembre…
Desde que mi
hermano Andrei cayó en letargo, después de aquella guerra con los
lobos, he perdido la cuenta de los años que han pasado. Ese clan ya
no existe, nos mudamos a Nueva Orleans, las mansiones de Transilvania
y Alemania fueron destruidas o vendidas… La verdad no lo recuerdo,
tengo mucho trabajo en cuidar a las niñas y a Johan.
Me he dado
cuenta que poco a poco se van recuperando de las perdidas, Hela nos
visita de vez en cuando, ella a perdido tanto a Orestes como a Agni.
A ella no le importa, dice que ese era el destino, que seguramente
todos encontremos a otras parejas a la que de verdad nos amen, que no
perdamos la esperanza…
De vez en
cuando voy a ver a mi hermano a la cripta que tenemos en el sótano,
a dejarle agua y flores, también le quito el polvo. Es una estatua.
Me siento cansada y me quedo mirándolo esperando a que regrese a mi,
las niñas le necesitan, Johan le necesita, el muchacho se pasa días
con él hablándole, no sé de qué pero escuche sus murmullos un día
de esos.
Nana sigue comportándose como una niña caprichosa. Leila la cuida, pero a veces se termina su paciencia. Entonces, acaba encerrándose con Andrei después de sacar a Johan a gritos, y empujones, y pese a eso se queda sentado en el suelo apoyado en la puerta con los ojos cerrados
No soporto más esto Andrei, despierta pronto por favor. Ni siquiera sé en que año estamos, no miro el calendario y no me atrevo a ver lo vieja que soy ya.


